Guatemala se juega el futuro: así será su camino en la Liga de Naciones 2026/27

La Azul y Blanco disputará cuatro partidos en apenas 11 días con una misión concreta: terminar entre los dos mejores del Grupo B. El desafío comenzará en Kingston y también puede definir buena parte del camino hacia la Copa Oro 2027.

Guatemala vuelve a competir por puntos. Después de varios meses de evaluaciones, cambios y amistosos, el equipo dirigido por Luis Fernando Tena afrontará una Liga de Naciones de la Concacaf con calendario corto y margen de error todavía más reducido.

La Selección Nacional debutará el viernes 25 de septiembre contra Jamaica, en Kingston. Después recibirá a El Salvador en El Trébol y cerrará su participación con dos encuentros consecutivos ante Surinam, uno como visitante y otro en la capital guatemalteca.

Serán cuatro partidos entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre. En ese periodo, la Bicolor deberá superar viajes largos, administrar el desgaste y sumar los puntos necesarios para avanzar a los cuartos de final.

La competencia también representa la única ruta clasificatoria hacia la Copa Oro 2027. Por ello, cada posición tendrá consecuencias, desde pelear por el título regional hasta sufrir el descenso a la Liga B.

Índice de Contenidos

¿Cómo se juega la Liga de Naciones 2026/27?

La nueva edición reúne a 41 selecciones distribuidas en las ligas A, B y C. Guatemala forma parte de la Liga A, la categoría principal, integrada por 16 países.

México, Estados Unidos, Canadá y Panamá no jugarán la primera ronda. Los cuatro fueron preclasificados directamente a cuartos de final por ocupar las mejores posiciones en el ranking regional utilizado para el sorteo.

Las otras 12 selecciones fueron repartidas en dos grupos de seis:

  • Grupo A: Costa Rica, Haití, Trinidad y Tobago, Curazao, Nicaragua y República Dominicana.
  • Grupo B: Honduras, Jamaica, Guatemala, Surinam, Martinica y El Salvador.

La fase no se disputará bajo un todos contra todos tradicional. Cada selección jugará solamente cuatro encuentros: dos como local y dos como visitante. Este formato explica por qué Guatemala no se enfrentará a Honduras ni Martinica, aunque ambos formen parte de su grupo.

Los dos primeros lugares de cada sector avanzarán a los cuartos de final. En esa ronda se unirán a México, Estados Unidos, Canadá y Panamá para disputar series de ida y vuelta durante noviembre de 2026.

Los criterios principales para ordenar la tabla serán puntos, diferencia de goles y cantidad de anotaciones. En un torneo tan corto, golear cuando exista la oportunidad puede terminar siendo tan importante como ganar. El reglamento de la competencia contempla después los resultados entre las selecciones empatadas y el registro disciplinario.

Calendario de Guatemala en la Liga de Naciones

La Azul y Blanco completará toda la fase de grupos en once días. Tendrá dos salidas internacionales y dos encuentros en el estadio Manuel Felipe Carrera, más conocido como El Trébol.

  • Viernes 25 de septiembre: Jamaica vs. Guatemala, 6:00 p. m., Estadio Nacional de Kingston.
  • Lunes 28 de septiembre: Guatemala vs. El Salvador, 8:00 p. m., estadio El Trébol.
  • Viernes 2 de octubre: Surinam vs. Guatemala, 4:00 p. m., estadio Franklin Essed de Paramaribo.
  • Lunes 5 de octubre: Guatemala vs. Surinam, 6:00 p. m., estadio El Trébol.

Jamaica, el primer gran examen

El debut puede marcar el rumbo de toda la campaña. Guatemala nunca ha derrotado a Jamaica como visitante y guarda dos recuerdos muy distintos de sus enfrentamientos de 2025.

Los Reggae Boyz ganaron 3-0 en Kingston durante la eliminatoria mundialista. Seis días después, Guatemala respondió con una victoria 1-0 en la Copa Oro, gracias a una anotación de Óscar Santis.

Aquel resultado demostró que la Bicolor puede competir contra la potencia física y velocidad de Jamaica. Sin embargo, hacerlo nuevamente en Kingston exigirá orden defensivo, precisión en la salida y mayor contundencia cuando aparezcan espacios.

Jamaica presenta nombres de recorrido internacional como Andre Blake, Leon Bailey y Joel Latibeaudiere. También carga con la obligación de aprovechar su localía antes de jugar dos veces contra Honduras, posiblemente el calendario más exigente entre los candidatos.

Para Guatemala, un empate sería un punto útil. Una victoria cambiaría por completo el grupo y dejaría a la Selección Nacional con una oportunidad inmejorable de meterse entre los dos primeros.

Ganarle a El Salvador será obligatorio

El segundo compromiso tendrá aroma de clásico centroamericano. Guatemala recibirá a El Salvador en El Trébol, un escenario donde la presión de la grada puede convertirse en un factor importante.

La Selecta aparece, sobre el papel, por debajo de Honduras, Jamaica y Guatemala. Eso no convierte el partido en un trámite. Los duelos entre ambas selecciones suelen ser cerrados y cargados de roces, con pocos espacios para desarrollar el juego.

Para la Bicolor, dejar puntos en casa complicaría seriamente las cuentas. Después de visitar Kingston, el equipo de Tena necesita convertir el encuentro contra El Salvador en una victoria que le permita llegar con aire a la doble fecha frente a Surinam.

Surinam tendrá la llave del grupo

Guatemala jugará dos veces contra Surinam en un periodo de cuatro días. Primero deberá viajar a Paramaribo y luego recibirá al mismo rival en la capital.

Esos seis puntos pueden decidir la clasificación. Surinam ha crecido con futbolistas formados en el balompié europeo y cuenta con potencia para atacar en transición. Además, ya demostró durante el proceso mundialista que puede complicar a la Bicolor.

El desafío será corregir rápidamente entre un partido y otro. Cualquier debilidad descubierta en Paramaribo volverá a ser atacada en El Trébol, mientras que Tena también tendrá la oportunidad de ajustar su planteamiento para el segundo enfrentamiento.

Sumar por lo menos cuatro puntos en esta serie parece una condición necesaria para sostener una candidatura real a los cuartos de final.

Grupo B: Guatemala quiere romper los pronósticos

Honduras y Jamaica parten con una ligera ventaja por ranquin, experiencia y profundidad de plantilla. Guatemala aparece inmediatamente detrás, con argumentos para desplazar a cualquiera si sostiene su orden y aprovecha el calendario.

Honduras tiene una localía pesada y suficientes recursos para imponer condiciones. Su irregularidad reciente, sin embargo, le ha impedido convertir ese potencial en resultados constantes.

Jamaica posee probablemente la plantilla más atlética del grupo. Sus jugadores pueden marcar diferencias en velocidad y duelos individuales, pero el funcionamiento colectivo no siempre ha acompañado a sus nombres.

Guatemala llega con una base que conoce el trabajo de Tena y con el impulso de haber alcanzado las semifinales de la Copa Oro 2025. En aquella competición venció a Jamaica, eliminó a Canadá en penales y cayó 2-1 ante Estados Unidos después de reaccionar en el segundo tiempo.

Surinam es el rival con mayor capacidad para alterar el orden esperado. No tiene la misma tradición que los centroamericanos, pero su crecimiento obliga a tomarlo con seriedad, especialmente como local.

El Salvador y Martinica comienzan un paso atrás. Ambos pueden quitar puntos y modificar la tabla, aunque necesitarán superar las expectativas para pelear por los primeros lugares.

Predicción del Grupo B

  1. Honduras
  2. Guatemala
  3. Jamaica
  4. Surinam
  5. El Salvador
  6. Martinica

Los mercados previos ubican a Guatemala como tercera candidata del grupo, detrás de Honduras y Jamaica. Sin embargo, el calendario ofrece una oportunidad interesante: la Bicolor no enfrentará a Honduras y tendrá dos partidos contra Surinam, mientras jamaicanos y hondureños deberán medirse dos veces.

La proyección es cerrada. Guatemala necesitará puntuar en Kingston, vencer a El Salvador y sacar por lo menos cuatro unidades frente a Surinam para tener posibilidades fuertes de finalizar entre los dos primeros.

Luis Fernando Tena mantiene la base, pero enfrenta bajas

La convocatoria inicial de Guatemala contó con 24 futbolistas, pero quedó reducida a 23 después de que Arquímides Ordóñez no pudiera incorporarse por una lesión en el tobillo.

Entre las novedades aparecen el primer llamado del lateral César Calderón y los regresos de Jorge Aparicio, Allen Yanes y Kevin Ruiz. La base continúa formada principalmente por jugadores de Municipal, Antigua GFC, Xelajú, Comunicaciones, Mixco y Malacateco.

Nicholas Hagen encabeza la portería, acompañado por Kenderson Navarro y José Morán. En defensa, Tena podrá recurrir a Aarón Herrera, Nicolás Samayoa, José Morales, Carlos Estrada, César Calderón, Allen Yanes y Kevin Ruiz.

El mediocampo incluye a Óscar Castellanos, José Rosales, Jonathan Franco, Rudy Muñoz, Stheven Robles, Kevin Ramírez y Jorge Aparicio.

En ataque aparecen Óscar Santis, Darwin Lom, Rubio Méndez Rubín, Olger Escobar, Matthew Evans y William Fajardo. La nómina definitiva combina experiencia con futbolistas jóvenes que buscan consolidarse en el proceso.

Santis llega como una de las referencias ofensivas. Fue determinante en la Copa Oro 2025 y ya sabe lo que significa anotarle a Jamaica y El Salvador. Hagen, Herrera, Samayoa, Castellanos, Aparicio, Lom y Rubio también tendrán responsabilidades importantes.

La principal duda pasa por la generación de juego. Guatemala ha demostrado que puede defender con orden y competir en partidos cerrados, pero todavía necesita producir ocasiones con mayor regularidad cuando debe asumir la iniciativa.

¿A dónde clasifica Guatemala?

El primer objetivo es finalizar entre los dos mejores del Grupo B. Eso llevaría a Guatemala a los cuartos de final, donde enfrentaría a México, Estados Unidos, Canadá o Panamá.

Las series se jugarán a ida y vuelta en noviembre. Los cuatro ganadores avanzarán a las Finales de la Liga de Naciones, programadas del 25 al 28 de marzo de 2027 en el SoFi Stadium de Los Ángeles. También obtendrán un boleto directo a la Copa Oro.

Perder en cuartos no significará quedar eliminado de la Copa Oro. Los cuatro derrotados pasarán a la ronda preliminar de marzo de 2027.

Las selecciones que terminen terceras o cuartas en sus grupos también avanzarán directamente a esa fase preliminar.

El panorama será más complicado para quienes finalicen en el quinto y sexto puesto. Esos equipos descenderán a la Liga B y deberán disputar un play-in adicional en noviembre contra representantes de la Liga C. Solamente los ganadores mantendrán viva la posibilidad de llegar a la Copa Oro. La ruta clasificatoria oficial establece siete series preliminares para entregar los últimos boletos.

México y Estados Unidos siguen al frente

México comenzará como campeón defensor y principal candidato. Tiene profundidad, experiencia en eliminatorias y la ventaja de entrar directamente en noviembre.

Estados Unidos buscará recuperar el trofeo después de ganar las primeras tres ediciones. Canadá aparece como el tercer aspirante por la calidad de sus futbolistas, aunque todavía debe mostrar mayor oficio en los momentos decisivos.

Panamá completa el bloque de preclasificados. Los canaleros han sostenido un crecimiento competitivo y poseen la disciplina táctica necesaria para volver a instalarse entre los cuatro mejores de la región.

Costa Rica, Honduras, Jamaica y Guatemala aparecen como los equipos con mejores posibilidades de incomodar a ese grupo. Haití, Curazao y Surinam pueden convertirse en las sorpresas si aprovechan el calendario corto.

¿Puede Guatemala pelear por el título?

La Bicolor todavía aparece por debajo de México, Estados Unidos y Canadá en la carrera por el campeonato. Su primer gran reto será superar una fase en la que Honduras y Jamaica también tienen argumentos para clasificar.

Llegar a los cuartos de final representaría cumplir el objetivo inmediato. Alcanzar las Finales tendría un valor mucho mayor, pues obligaría a Guatemala a eliminar en noviembre a una de las cuatro selecciones preclasificadas.

El camino comenzará en Kingston. Salir con puntos permitiría recibir a El Salvador con confianza y trasladaría buena parte de la presión hacia la doble serie contra Surinam.

Guatemala tiene razones para creer después de lo mostrado en la última Copa Oro, pero no cuenta con un cheque en blanco. En una fase de solamente cuatro fechas, una desconcentración, una expulsión o una mala noche puede cambiarlo todo.

La Selección Nacional tiene once días para demostrar que su crecimiento puede traducirse en resultados. El premio no será únicamente avanzar de ronda: también estará en juego la posibilidad de competir contra los grandes de la región y acercarse a otra Copa Oro.

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