Bryan Ruiz une al fútbol tico mientras Batista rompe el silencio

La llegada de Bryan Ruiz al banquillo de la Selección de Costa Rica provocó un efecto inmediato: antiguos referentes, entrenadores con recorrido y jugadores de la generación de Brasil 2014 cerraron filas alrededor del excapitán.

El respaldo contrasta con las declaraciones de Fernando “Bocha” Batista, quien rompió el silencio después de ser destituido y dejó sobre la mesa varias diferencias internas que acompañaron su breve paso por la Tricolor.

Mientras Batista expresa tristeza y molestia por la interrupción de su proyecto, Ruiz trabaja contra el reloj para preparar los partidos ante Nicaragua y Haití, compromisos en los que Costa Rica se juega su permanencia en la Liga A de la Liga de Naciones de Concacaf.

El debut del nuevo seleccionador será este jueves 1.° de octubre, a las 8 p. m., en el Estadio Nacional de Managua. Posteriormente, la Sele recibirá a Haití el domingo 4 de octubre, a las 6 p. m., en el Estadio Ricardo Saprissa.

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Guimaraes y Jeaustin respaldan la decisión

Alexandre Guimaraes y Jeaustin Campos fueron dos de los nombres considerados para tomar el mando después de la salida de Batista. Sin embargo, ambos recibieron positivamente la elección de Bryan Ruiz como técnico interino.

Guimaraes confirmó que Rónald González, director deportivo de la Federación Costarricense de Fútbol, le consultó si podía presentar su nombre como opción. La posibilidad quedó en pausa cuando Ruiz consiguió el respaldo unánime del Comité Ejecutivo.

Lejos de mostrar inconformidad, el mundialista como entrenador en Corea-Japón 2002 y Alemania 2006 felicitó a Bryan y destacó su preparación, su trayectoria intachable con la Selección y el respeto que genera entre los futbolistas.

Guimaraes considera que la respuesta de Keylor Navas, Celso Borges y Juan Pablo Vargas a la convocatoria dice mucho sobre la ascendencia del nuevo técnico. Los tres aceptaron incorporarse con muy poco margen antes del viaje a Nicaragua.

Jeaustin Campos también valoró favorablemente el nombramiento. Aseguró que Ruiz tiene “muchísimo que dar al fútbol de Costa Rica” y calificó este interinato como una oportunidad importante para su naciente carrera en los banquillos.

El extécnico de Saprissa señaló que las incorporaciones de Navas y Borges guardan coherencia con la necesidad de fortalecer un camerino golpeado. Su prioridad, más allá de quién ocupe el cargo de forma definitiva, es que la Sele evite el descenso y permanezca con vida en la competencia regional.

Las reacciones de ambos entrenadores reducen cualquier ruido alrededor de una elección que pudo generar divisiones, pues los dos aparecían como alternativas para asumir el puesto.

Michael Barrantes pide recuperar el orgullo

Michael Barrantes, compañero de Ruiz durante el Mundial de Brasil 2014, también respaldó al nuevo cuerpo técnico. El exvolante considera que el principal aporte del excapitán será devolverle identidad y motivación a un grupo afectado por las derrotas.

“Siente la camiseta más que cualquiera”, afirmó Barrantes al hablar sobre un hombre con el que compartió múltiples convocatorias y también labores en las divisiones menores de Alajuelense.

Barrantes no observa la situación únicamente como una crisis futbolística. A su criterio, el problema también tiene un componente emocional que debe atenderse para que los jugadores recuperen confianza y vuelvan a competir con determinación.

Su mensaje fue directo para el plantel: el compromiso de los futbolistas debe estar a la misma altura que el mostrado por el cuerpo técnico interino. El respaldo del exseleccionado incluso incluyó la posibilidad de que Ruiz permanezca en el cargo si logra estabilizar al equipo.

La generación de oro vuelve al rescate

La imagen de Bryan Ruiz, Keylor Navas y Celso Borges reunidos otra vez en la Sele despierta recuerdos inevitables. Los tres fueron pilares durante los Mundiales de Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, pero ahora sus funciones son distintas.

Ruiz toma las decisiones desde el banquillo. Navas vuelve para aportar seguridad en la portería y Borges asume nuevamente una responsabilidad dentro del mediocampo. Ambos también pueden funcionar como extensiones del entrenador dentro del camerino.

Álvaro Saborío, otro integrante de aquella generación, consideró acertada la decisión de recurrir a líderes experimentados. Para el exdelantero, la juventud presente en el plantel necesita futbolistas capaces de orientar al grupo en un momento de máxima presión.

El reencuentro no responde solamente a la amistad que existe entre los tres. Ruiz necesita resultados inmediatos y apuesta por jugadores cuyo rendimiento, conocimiento de la Selección y manejo de situaciones adversas ya conoce.

La reunión de los tres referentes busca servir como puente entre una generación histórica y un plantel joven que todavía carece de suficiente recorrido internacional.

Batista cuestiona la falta de continuidad

Fernando Batista, mientras tanto, manifestó que se encuentra triste y con “bronca” por una salida que, según su lectura, comenzó a definirse después de la derrota por 4-3 frente a Curazao.

El argentino considera que pudo dirigir contra Haití debido al corto tiempo que existía entre ambos compromisos. También reconoció que una victoria en Jamaica quizá habría provocado una reconsideración, pero la caída por 2-0 terminó de sentenciar su proceso.

Batista se despidió sin ganar: acumuló un empate y cinco derrotas en seis encuentros. Pese a los números, sostiene que Costa Rica debe abandonar la urgencia permanente y trabajar con una visión de largo plazo.

El exseleccionador puso como ejemplos a Panamá y Canadá, países que conservaron estructuras deportivas durante varios años. A su criterio, la Tricolor posee futbolistas con condiciones, pero necesita fortalecer las bases y permitir que los jóvenes acumulen experiencia antes de afrontar la eliminatoria hacia el Mundial de 2030.

También reveló que encontró jugadores llorando durante su despedida, situación que interpreta como una señal de que dejó una buena relación dentro del camerino. En sus primeras declaraciones tras la destitución, agradeció a quienes apoyaron su proyecto, aunque expresó desacuerdo con la decisión tomada por la dirigencia.

Las versiones enfrentadas sobre Navas y Vargas

Batista también abordó las ausencias de Keylor Navas y Juan Pablo Vargas durante su etapa.

Sobre el guardameta, aseguró que intentó concertar una reunión cuando se encontraba en México, pero que no recibió respuesta a un mensaje. El entrenador interpretó el silencio como falta de interés y decidió no insistir.

El caso de Juan Pablo Vargas abrió una contradicción directa. Batista afirmó que el defensor le comunicó que prefería apartarse si no formaba parte del grupo de capitanes. Según el argentino, respondió que podía convocarlo, pero no garantizarle la cinta.

Vargas había calificado esa versión como un “chisme” y manifestó que se trataba de una conversación privada. Las declaraciones contrapuestas dejan un episodio pendiente de aclaración, aunque ambos jugadores regresaron inmediatamente con Bryan Ruiz.

El nuevo técnico deberá impedir que esas diferencias distraigan al equipo. Costa Rica llega a Managua con poco tiempo de preparación, una larga racha sin victorias y la obligación de obtener resultados.

Ruiz ya logró algo antes de dirigir su primer partido: reunir apoyos alrededor de una Selección fragmentada. Ahora tendrá que trasladar ese consenso a la cancha.

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